Carola Bedós

Carola Bedós

¿Quieres saber cómo he llegado hasta aquí?

LOGO_CAROLA_BEDOS_squared

En el cole nos educaron en el pensamiento crítico, era un centro laico, moderno, mixto, no-sexista, multilingüe y lleno de actividades complementarias a los que asistíamos contentos con la complicidad de padres, madres y profes. Nadie nunca nos adoctrinó. Nos enseñaban ya a pensar out of the box.

Me formé como traductora en la EUTI (Escola Universitària de Traductors i Intèrprets) de la Universitat Autònoma de Barcelona. Luego trabajé ocho temporadas como correctora de estilo y ortotipográfica para las revistas Guix y Aula, redactando, corrigiendo y traduciendo textos cerca de lingüistas de la talla de Daniel Cassany o Anna Camps, de pedagogos y editores como Cinta Vidal o Gregorio Casamayor, Rosa Guitart o Antoni Zabala o Francesc Imbernón.

He sido coordinadora editorial así como redactora de textos comerciales y publicitarios para RBA Libros y la agencia de comunicación ACV (Afers de Comunicació Visual), textos de divulgación médico-científica para Medical Trends y para la SEMFYC. He tenido la fortuna de trabajar con directores creativos, directoras de arte y editores como Rosa Collado, Tomás Mata, Oriol Castanys, Ernest Folch o Anick Lapointe. Asimismo, he trabajado como lectora, correctora y editora freelance para los postgrados y master a distancia del IL3, dirigido por el Dr. Martí Parellada.

Cuento igualmente diecinueve temporadas trabajando en el sector comercial para Grandes Cuentas, aplicando técnicas de venta, social selling, estrategia y marketing de contenidos para las industrias de Recursos Humanos, Hospitality MICE y Publicidad. Ventas, leads y sobretodo deals son mi obsesión.

Este largo recorrido tan largo como Game of Thrones, aderezado con una pizca de humor, de curiosidad, de agudeza visual, da como resultado un ojo bien entrenado para captar el detalle y describirlo. También tengo buen oído y me apasionan la música y la equitación, lo cual da ventaja a la hora de infundir ritmo a la vida y a las palabras. 

Así que, por fin, he llegado a la consecución de mi sueño: vivir de escribir.